El trastorno quemado del empleo o desempleo…

El trastorno por estrés emocional crónico en el trabajo está a las puertas de la esquina del empleo o el desempleo…He aquí la paradoja. La nueva categoría diagnóstica quiere aterrizar de la mano de la OMS y de su neófito manual en 2020.

Aquellos trabajos caracterizados por la atención continua a personas como médicos, profesores, cuidadores…son la diana de esta nueva etiqueta que pronto hará surtir sus perjudiciales efectos: más sobrediagnóstico, más depresiones y ansiedades asociadas y por supuesto que no falten las  drug pills

Y digo yo, si realizamos trabajos donde la comunicación e interacción personal es clave y nos producen desgaste emocional y físico, estrés y bajo rendimiento…¿No será hora que nos planteemos una reeducación del trabajo, un aprendizaje y gestión emocional de conflictos, una enseñanza basada en la educación física y emocional que nos haga mejorar nuestro estilo de vida?

¿Es que la única solución planteada es más enfoque biomédico y farmacológico?

¿Cuántas veces hay que caer  y tropezar en la misma piedra?Bueno, es complicado no sucumbir a las estrategias de marketing farmacéutico que apoyadas a nivel político y legislativo por nuestros gobiernos  y aderezadas por recomendaciones OMSianas nos venden la etiqueta diagnóstica como si de una «perita en dulce» se tratara…Y claro ¿cómo vamos a cuestionar tales estudios

«científicos» basados en la mismísima MBE (medicina basada en la evidencia) que lo único que se proponen es llegar a nosotros para «hacer el bien»?

Tiemblo con estas clasificaciones construidas socialmente que promueven diagnósticos con una ligereza que asombra. Sobre todo porque se basan estadísticamente hablando,  en unos  parámetros deficientes de validez, poder predictivo y fiabilidad.

Emulemos al Consejo Superior de Salud de Bélgica que se ha rebelado contra los manuales diagnósticos (DSM y CIE)  por aumentar el estigma y la discriminación de las personas. Aprendamos de un Consejo que asesora sin conflicto de interés diciendo que las quejas y el sufrimiento pueden contextualizarse mejor en:

-Términos de información biográfica

-Desafíos existenciales

-Funcionamiento contextual-interaccional

-Procesos mentales y

-Consideraciones biológicas.

Tenemos un gran reto reaprendernos como seres humanos y confiar en nosotros mismos.

¿A qué esperamos?